Asakusa se extiende a lo largo del río Sumida, hacia al noreste, y es el barrio más tradicional de Tokio. Aunque hay numerosos cines, teatros y restaurantes, la zona es más conocida por sus templos y la venta de objetos tradicionales.
Desde Asakusa salen cruceros fluviales por el río Sumida, uno de los cuales lleva a los Jardines Hama Rikyu. Una excelente opción para combinar ambas visitas.
Desde donde se puede observar el edificio Asahi y la torre Sky Tree.

La entrada a Asakusa es a través de la antigua y bella puerta Kaminarimon, «la puerta de los truenos», de la que pende un enorme farol rojo, y ornamentada con esculturas de madera de los dioses del viento y el trueno.
Entre esta puerta y la puerta Hozomon se extiende la calle más famosa de Asakusa y una de las calles comerciales más antiguas de Japón, Nakamise dori. A ambos lados de la calle se alzan numerosas tiendas con frentes coloridos que venden kimonos, abanicos, sembei (galletas de arroz) y dulces típicos, muñecas japonesas y toda clase de souvenirs.

Al final de Nakamise dori está Sensoji, el templo más antiguo, famoso, colorido y popular de Tokio. Su construcción terminó en el 645 y está dedicado a Kannon, la diosa budista de la misericordia.
En los alrededores de Nakamise dori también puedes visitar el Santuario Asakusa (Sanja-sama), construido durante el período Edo.

El Barrio Asakusa es uno de los sectores más tradicionales de Tokyo, en donde te puedes perder en sus calles llena de comercio y cultura.
