El Templo Meiji, en Harajuku, está dedicado a los espíritus deificados del Emperador Meiji Tenno y la Emperatriz Shoken, su esposa. Fue el emperador número 122 según la línea sucesoria y el primero de la Restauración, tras la caída del shogunato, en 1868. Aunque su poder fue casi simbólico, ya que el gobierno efectivo quedó en manos de los daimyo y samurais que participaron de la restauración.
El templo se inauguró en 1920, ocho años después de la muerte del emperador. Fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruido al terminar la guerra. Actualmente es el templo sintoísta más popular de Japón.

El templo
La entrada al templo es a través de una enorme torii, una de las más grandes de Japón, construida con la madera de un ciprés de más de 1500 años.
El complejo se divide en dos sectores: Naien, donde están los edificios principales y los jardines, y Gaien, el sector exterior. Los edificios, de estilo shinto, fueron construidos con madera de ciprés y se usaron láminas de cobre para los techos.

Shinko, la Casa del Tesoro, es donde se exhiben objetos personales de la pareja imperial. Y hay dos museos dedicados al Tesoro del Templo, Homotsuden y Homotsu-Tenjishitsu.
Shiseikan Budojo es un edificio dedicado a la enseñanza y entrenamiento de varias disciplinas de Budo (el Camino del Guerrero): kyudo (arquería japonesa), judo, kendo y aikido.
Los jardines
El complejo del templo está ubicado en un extenso bosque de más de 100.000 árboles de 365 especies diferentes, provenientes de todo el país. Los jardines del Santuario forman, en la práctica, un único parque junto con el Yoyogi.
El Jardín Interior (Meiji-jingu Gyoen), está al sur del complejo y es muy visitado en junio, cuando florecen los iris. De hecho, se eligió este lugar para levantar el templo porque solía ser un gran jardín de plantas de iris que visitaban el emperador y su esposa.

