Una de las tradiciones japonesas que se celebran en otoño es el Choyo no Sekku o Festival de Crisentamo.
Es una celebración que en el año 910, la Corte Imperial Japonesa organizó la primera exhibición de Crisantemos, una flor a la que habían tenido acceso unos 400 años antes y que en ese año se convirtió en la flor nacional, símbolo y escudo de armas aún de la familia del emperador, cuyo trono, en inglés, es llamado «Trono del Crisantemo».

Una manera tradicional de celebrarlo es bebiendo kiku-zake, esto es, sake con pétalos de crisantemo.
Si uno no los quiere con la bebida, parece que los pétalos de crisantemo, desecados y puestos en el interior de la funda de la almohada son todo un lujo que, además, resulta muy sano y útil para combatir la fatiga de la cara y los ojos. Espero que también sean blanditos.


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