El sumô es el deporte originario del país asiático nacido de los rituales sintoístas. Las artes marciales en Japón surgieron posteriormente, durante los siglos VI y VII, con la llegada e influencia del Budismo.

El kenjutsu (剣術 けんじゅつ), basado en la esgrima de los samurái (侍 さむらい), el jûjutsu (柔術 じゅうじゅつ), combate a mano desarmada donde se usa a favor la energía del contrincante y el kyûjutsu (弓術 きゅうじゅつ), con fundamentos en la arquería del periodo Kamakura (1192–1333), son las artes marciales japonesas más antiguas. El sufijo “jutsu” o “habilidad” fue sustituido por el término dô (道どう) o “camino” durante la Restauración Meiji (1868-1912).

El kendô (剣道 けんどう) es una de las artes marciales japonesas más modernas. Significa “camino del sable” y se practica con una “espada” de bambú llamada shinai (竹刀 しない). Fue incluido en el plan de estudios nacional y hoy en día lo practican gran cantidad de alumnos de primaria, secundaria o en los bukatsu (部活ぶかつ) universitarios.

El jûdô (柔道 じゅうどう) es la más conocida. Se trata de una síntesis entre el jûjutsu, formación espiritual y otras disciplinas de lucha que empleaban llaves o derribos.
Fue creado a principios del siglo XX convirtiéndose en deporte nacional en la década de 1930. Al igual que las demás artes marciales en Japón, el jûdô fue prohibido por las fuerzas aliadas después de la Segunda Guerra Mundial. En 1950 se restauró como deporte y en 1964 se incluyó como especialidad olímpica en los juegos de Tokio. En ese entonces ya era un deporte practicado por multitud de extranjeros.

Mundialmente conocido, el karate (空手 からて) o “manos desnudas” es un pariente cercano del kung-fu original de la China. Este deporte tradicional de las islas Ryûkyû, Okinawa, fue introducido a lo largo del siglo XIV pero no llegó al Japón central hasta principios del siglo XX.

El karate es similar a otras artes marciales en Japón en cuanto a su dedicación y concertación espiritual a la hora de practicarlo se refiere. Se caracteriza por utilizar golpes con manos, puños, pies y también se permiten los bloqueos. Según la zona del cuerpo a defender o atacar los impactos reciben distintos nombres. El karate no restringe su repertorio de golpes a los anteriormente comentados si no que, además, incluye: barridos, lanzamientos y derribos, se permiten un tipo concreto de luxaciones articulares así como golpes a puntos vulnerables o nerviosos.
El aikidô (合気道 あいきどう) o ·”el camino de la energía y la armonía”. Su creador fue Ueshiba Moriheien durante la década de los años 20 del siglo XX. Es una disciplina basada en artes antiguas de autodefensa. La defensa es el fundamento de este arte marcial donde conseguimos derribar al contrincante utilizando su propio impulso a la hora de moverse. El aikidô toma prestados algunos movimientos de la danza tradicional japonesa e incluye la meditación zen en su práctica con el fin de liberar el ki o “fuerza vital” almacenada en el cuerpo del practicante.


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