En la actualidad, el budismo que se practica en Japón es mayoritariamente de la rama Mahayama. Se trata de una corriente de carácter laico que surge del Budismo originario hindú iniciado por Buda, también conocido como Siddharta Gautama. El budismo en Japón tiene su entrada durante los siglos V y VI d.C con una gran influencia en las altas esferas de la época. La corte del emperador fue uno de los estamentos que más rápido abrazó las ideas provenientes del budismo del continente.
Al poco tiempo, se formaron distintas escuelas que buscaron interpretar el budismo en Japón a su manera. El objetivo residía en explicar de la mejor manera el camino más fácil de llegar al Nirvana o estado “búdico” de la iluminación y el despertar. De este modo nació la escuela de budismo japonés más conocida: la escuela Zen.

La escuela Zen
Esta corriente del budismo en Japón fue fundada por Myoan Eizai. Personaje que viajó a China para conocer y practicar el budismo de la Escuela de la Plataforma Celestial. Durante su estancia en el continente centró su interés en la vertiente china del Budismo, el Chan, que acabaría impulsando de forma especial a su regreso al país asiático.
Fue Myoan Eizai el ideólogo de los koan o acertijos absurdos y sin respuesta que lo único que buscaban era que el discípulo encontrara una respuesta fuera del pensamiento lógico y razonable. Al mismo tiempo, Eizai fue el máximo exponente e inventor del Zazen como forma y método de meditación estricta en posiciones de lo más incómodas durante días, semanas, meses e incluso años. Una práctica que la mayoría de los devotos de su escuela no podía ni plantearse. Para mas inri, el Zazen debía realizarse de cara al vacío para no distraer la mente.
Myoan Eizai estableció, también, que los maestros pudieran dirigirse a los discípulos para aconsejarles e incluso se les permitía mantener entrevistas personales donde se buscaban los puntos de mejora en la práctica del este tipo de budismo en Japón. Todos los monjes, aprendices y maestros debían dormir mirando al techo. Otra de las muchas excentricidades de Myoan Eizai.


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